Cuando hablamos de vehículos icónicos de la televisión británica, es imposible no pensar de inmediato en el coche del Inspector Morse. A lo largo de los 33 episodios de esta legendaria serie policíaca, el brillante y melancólico detective resolvió crímenes por las calles de Oxford al volante de una auténtica joya automovilística.
Hoy en el blog repasamos la turbulenta (y muy real) historia detrás de este emblemático vehículo de época.
El Jaguar Mark II de Inspector Morse: Un símbolo sobre ruedas
El Jaguar Inspector Morse es, en concreto, un modelo Jaguar Mark II 2.4 de color burdeos con techo de vinilo negro. Aunque en las novelas originales escritas por Colin Dexter el detective conducía un Lancia (reflejando los gustos del propio autor), para la adaptación televisiva la productora decidió que Morse necesitaba un coche que destilara pura herencia británica. Se optó por este clásico, dotando al personaje interpretado por John Thaw de un inconfundible aire de sofisticación tradicional.
Lanzado originalmente a finales de 1959, el Jaguar Mark II (o Mk II) se ganó rápidamente una reputación formidable en el Reino Unido. Con sus opciones de motorización de seis cilindros en línea de 2.4, 3.4 y el potente 3.8 litros, el Mark II podía superar holgadamente los 190 km/h. Esta asombrosa velocidad para la época lo convirtió, paradójicamente, en el vehículo favorito tanto de los atracadores de bancos de los años 60 (para sus huidas) como de la propia policía británica, que tuvo que adquirir flotas de Mark II para poder darles caza.
En su interior, el coche era un despliegue de artesanía y confort. Estaba equipado con una profusión de madera de nogal en el salpicadero y los paneles de las puertas, e incluía unos pesados y lujosos asientos de cuero que envolvían a los pasajeros. Sin embargo, su dirección (especialmente en los modelos sin asistencia) y su caja de cambios manual requerían fuerza y decisión, lo que lo convertía en un coche exigente para el conductor en el tráfico urbano.
A día de hoy, encontrar la maqueta del jaguar del Inspector Morse es uno de los grandes objetivos para los aficionados a las miniaturas de series de culto. Sin embargo, la historia del coche real tras las cámaras fue casi tan intrigante como los propios casos de la serie.
El Jaguar Inspector Morse: El rechazo del protagonista y el concurso de Woolworths
Cuando finalizó la grabación de la serie en el año 2000, los productores tuvieron el detalle de ofrecerle el Jaguar como regalo al propio John Thaw. Sin embargo, el actor lo rechazó tajantemente. Thaw ya había descrito el coche en el pasado como «a beggar to drive» («un infierno para conducir») debido a lo pesado y tosco que resultaba manejarlo y prefirió seguir usando su Jaguar moderno personal.
Ante esta negativa, la productora Carlton TV se asoció con la famosa cadena de tiendas Woolworths para regalar el coche como premio principal en un concurso nacional. El ganador, a finales de 2001, resultó ser James Went, un abogado de 25 años que casualmente trabajaba en Oxford (la ciudad donde resolvía crímenes el Inspector Morse). Como detalle cómico, el día que le entregaron las llaves, Went no pudo llevarse el coche conduciendo porque se había roto la muñeca jugando al rugby, obligando a su novia a tomar el volante.
Aunque el joven abogado tenía intención de conservar el coche, tras la muerte de John Thaw en 2002 fue contactado por la casa de subastas Coys of Kensington y decidió venderlo. El Jaguar fue adquirido por 53.200 libras por un empresario llamado John Potts.
Inspector Morse | Jaguar Mark II | Cararama 1/43
¡Resuelve los crímenes más complejos de Oxford con estilo! Añade a tu colección esta elegante miniatura a escala 1/43 del Jaguar Mark II del Inspector Morse. El vehículo clásico definitivo que refleja la personalidad culta y refinada de uno de los detectives más famosos de la televisión británica.
19,90 €COMPRAR
El coche de Inspector Morse y el fraude de los 80 millones de libras
Aquí es donde la historia da un giro hacia el «true crime». John Potts, el nuevo dueño, decidió someter al maltrecho coche a una restauración total y exhaustiva. Sin embargo, los trabajos mecánicos se detuvieron bruscamente cuando la empresa de Potts entró de repente en liquidación.
Pronto se descubrió que Potts era en realidad un estafador. Se vio envuelto en un gigantesco esquema de fraude inmobiliario valorado en 80 millones de libras esterlinas que afectó a unos 1.750 inversores. Por estos delitos, Potts terminaría siendo condenado y enviado a prisión en 2009.
Debido a este enorme escándalo judicial, los liquidadores financieros de su empresa embargaron todos sus bienes en 2004, incluyendo el histórico Jaguar de Morse, que en ese momento se encontraba totalmente desmontado en piezas en el taller de restauración.
Afortunadamente, la restauración logró completarse en 2005 (con un coste estimado de unas 80.000 libras). El vehículo, por fin en estado de colección, fue subastado a sobre cerrado por una empresa de gestión de activos. Lo compró un entusiasta llamado Ian Berg, quien rechazó ofertas para llevar el coche a un casino de Las Vegas y se comprometió a mantener esta joya de la historia de la televisión británica a la vista del público general.
El Jaguar Mark II Inspector Morse en miniatura: amplía tu vitrina con el clásico británico
La historia del Jaguar Mark 2 de la serie Morse demuestra que los coches de televisión tienen una vida fascinante que trasciende la pantalla. Si estás buscando comprar el coche del Inspector Morse en miniatura u otras réplicas de tus series británicas favoritas, asegúrate de visitar nuestra categoría de coches de series de TV para descubrir los últimos clásicos a escala disponibles.