Descripción
Corrupción en Miami Ferrari Testarossa a escala: Ponte en la piel de Crockett con el coche de Miami Vice en miniatura.
Comprar el coche de Miami Vice a escala:
- Película: Corrupción en Miami (Miami Vice, 1984-1990)
- Personaje: Sonny Crockett (Don Johnson)
- Modelo: Ferrari Testarossa Monospeccio 1984
- Escala: 1/18
- Fabricante: KK Scale
- Material: Coche de metal e interiores plásticos
- Escala 1/18 en cm: Un coche a escala 1/18 mide de largo de 22 a 27 cm aprox.
- Color: Blanco
- Embalaje: Caja de cartón expositora dentro de caja de cartón
Descubre todos los coches a escala de Corrupción en Miami.
Encuentra más vídeos de coches de televisión en nuestro canal de YouTube.
El Ferrari Testarossa en Corrupción en Miami:
Cuando Corrupción en Miami alcanzó su madurez visual y narrativa en su tercera temporada, el Ferrari Testarossa blanco se convirtió en el nuevo estandarte del estilo y el lujo que definían la serie. Sustituyendo al falso Ferrari Daytona negro que había sido destruido en pantalla, el Testarossa llegó como un emblema de renovación, sofisticación y poder, alineado con la evolución del personaje de Sonny Crockett (Don Johnson). El coche, con su inconfundible silueta aerodinámica y su carrocería blanca, se integró de inmediato en la identidad visual de la serie, reflejando el brillo artificial y peligroso del Miami ochentero.
El Ferrari Testarossa de Miami Vice: un Ferrari auténtico para un héroe de televisión
A diferencia del Daytona de las primeras temporadas —que era una réplica sobre un chasis de Corvette—, el Ferrari Testarossa de Miami Vice era un modelo auténtico cedido directamente por Ferrari North America. La marca italiana, molesta por el uso de réplicas no oficiales, ofreció a la producción dos unidades originales del Testarossa de 1986. Estos vehículos fueron adaptados para rodaje y se convirtieron en parte esencial del imaginario visual de la serie.
El color blanco no era el habitual de este modelo (que solía verse en rojo), pero fue elegido por el propio Michael Mann, creador y productor ejecutivo, porque el blanco reflejaba mejor la luz neón y los tonos pastel que caracterizaban el estilo visual de Miami Vice. Así, cada aparición del Testarossa contribuía a reforzar la estética luminosa y elegante del mundo que Crockett y Tubbs habitaban.
El Ferrari blanco de Sonny Crockett: diseño y potencia
El Ferrari Testarossa fue uno de los deportivos más avanzados de su tiempo. Equipado con un motor plano de 12 cilindros y 4.9 litros, entregaba más de 390 caballos de potencia y alcanzaba velocidades superiores a los 290 km/h. Su diseño, obra de Pininfarina, destacaba por las características rejillas laterales de ventilación, conocidas como “cheese graters”, y la parte trasera ancha y agresiva que albergaba el motor central.
En Miami Vice, estas líneas definían visualmente el carácter de Crockett: un policía elegante, calculador y letal, que se movía entre el lujo y el peligro. El Testarossa blanco era tanto una herramienta de trabajo como una extensión de su identidad. Su rugido al arrancar o acelerar por Ocean Drive simbolizaba la tensión entre el deber y la tentación, entre la justicia y el exceso.
El Ferrari Testarossa de Corrupción en Miami: presencia y simbolismo
El Testarossa debutó en el episodio “When Irish Eyes Are Crying” (tercera temporada) y se mantuvo como el coche principal hasta el final de la serie. Aparecía con frecuencia en persecuciones, misiones encubiertas y escenas nocturnas rodadas en localizaciones reales de Miami. La combinación del coche blanco con los trajes claros de Crockett y la música de Jan Hammer creó una estética icónica que trascendió la televisión.
En la pantalla, el Testarossa no era solo un vehículo: era un símbolo narrativo de estatus y ambigüedad moral. Su presencia silenciosa pero imponente anticipaba la dualidad de Crockett: un hombre que debía aparentar ser parte del mismo mundo criminal que combatía.
El Ferrari Testarossa en de Corrupción en Miami en miniatura de KK Scale:
El Ferrari Testarossa blanco de KK Scale es una de las reproducciones más fieles y elegantes del legendario deportivo que condujo Sonny Crockett en Corrupción en Miami. Fabricado en escala 1/18, este modelo captura con precisión el diseño inconfundible del Testarossa de 1986, símbolo absoluto del lujo, la velocidad y el estilo de los años 80.
La miniatura destaca por su carrocería de metal die-cast, acabada con un brillo perlado blanco que recuerda al resplandor de las luces de Miami en la serie. Cada línea del modelo —desde las emblemáticas rejillas laterales de ventilación hasta la zaga ancha y poderosa— está reproducida con fidelidad milimétrica. El interior, meticulosamente detallado, incluye asientos deportivos, panel de instrumentos y volante con logotipo Ferrari, reflejando el espíritu sofisticado del vehículo real.
Aunque, como en otros modelos de KK Scale, las piezas no son móviles, su precisión y calidad de ensamblaje lo convierten en una pieza de exposición premium, ideal para vitrinas o colecciones de cine y automovilismo clásico.
El Ferrari Testarossa de Miami Vice a escala: el regalo para fans de los 80
Con el tiempo, el Ferrari Testarossa blanco de Miami Vice se ha convertido en uno de los coches más emblemáticos de la cultura pop, al mismo nivel que el DeLorean de Regreso al Futuro o el KITT de El coche fantástico. Su imagen sigue asociada al glamour, la velocidad y el exceso de los años 80.
El Ferrari Testarossa en miniatura de KK Scale es un regalo perfecto para los fans de Corrupción en Miami porque combina nostalgia, calidad y fidelidad al icónico vehículo de Sonny Crockett. Su escala 1/18 y cuerpo die-cast permiten apreciar cada detalle del coche real.
El modelo puede acompañarse con una figura de Sonny Crockett, creando una escena perfecta que recrea la estética de Miami Vice: el detective de traje claro junto a su Ferrari blanco bajo el neón de la noche. Es un regalo ideal para los amantes de los coches italianos, los coleccionistas de los 80 y los fans de la serie. Más que un simple coche en miniatura, el Testarossa es el símbolo rodante de la era dorada de la televisión ochentera: elegante, veloz y peligrosamente seductor.

